primeros frutos

Los Primeros Frutos: El inicio de todo


PATROCINADORES EXCLUSIVOS

Para acceder a este contenido, debe ser miembro de Club de Patrocinadores o iniciar sesión.

Las Fiestas de Yehováh

Las Fiestas de Yehováh

Levítico 23

Levítico 23 presenta el calendario sagrado establecido por Yehováh para su pueblo, detallando las Fiestas solemnes que deben ser observadas como tiempos apartados de adoración. El capítulo comienza con el Shabbat semanal y continúa con las Fiestas de Primavera: Pesaj (Pascua), Matzot (Panes sin levadura), la Ofrenda de las primicias, y Shavuot (Pentecostés); luego describe las Fiestas de Otoño: Yom Teruá (Día de Aclamación o Trompetas), Yom Kipur (Día de Expiación) y Sucot (Fiesta de las tiendas o Tabernáculos). Estos tiempos marcan “citas” divinas en esos tiempos señalados para reunirnos con el Creador, nuestro Padre, celebrando su fidelidad, recordando su provisión y reconociendo su santidad a través de actos concretos de adoración comunitaria.

En esencia, tenemos tres Fiestas: Matzot, Shavuot y Sukkot. Pero hay otras celebraciones anexas a estas, tal como se registra en el gráfico anterior.

Para mayor información visita el e-Book: Las Profecías de Yehováh en las Fiestas de Primavera, disponible para todos los miembros del Club de Patrocinadores.

1 - Portada

Las Fiestas de Primavera de Yehováh


PATROCINADORES EXCLUSIVOS

Para acceder a este contenido, debe ser miembro de Club de Patrocinadores o iniciar sesión.

Screenshot 2019-04-08 11.50.50

Por qué tú, debieras conmemorar Pesaj

Al igual que nuestros ancestros hebreos en Egipto, tú y yo éramos esclavos del temor, la culpa, la ira, los complejos, los celos, etc. llevando una vida sin sentido alejados de Yehováh.

¿Acaso alguien puede precisar con certeza, cuál fue el día que Yehováh lo rescató y le dio nueva vida? Si bien eso sucedió en algún instante de nuestra existencia tras haber reconocido que vivíamos sin Él y entonces nos volvimos en su búsqueda, ¿no fue con el paso de los días que nos dimos cuenta de que algo grandioso, sobrenatural había sucedido en nuestra vida? Fue cuando la gente alrededor nuestro nos dijo cosas como: “has cambiado mucho últimamente”, o: “te estás comportando de forma diferente” etc. y en efecto algo había sucedido que nos llevó a percibir la vida desde una perspectiva distinta y nuestras prioridades cambiaron, nuestras relaciones interpersonales fueron transformadas, y lo más grande de todo: ¡Comenzamos una relación real con Yehováh nuestro Padre, por medio de Yeshúa!

Pues bien, te preguntarás qué tiene que ver esto con Pesaj; y la respuesta es: ¡mucho! veamos:

Al igual que nuestros ancestros hebreos en Egipto, tú y yo éramos esclavos del temor, la culpa, la ira, los complejos, los celos, etc. llevando una vida sin sentido alejados de Yehováh; pero el día que Yeshúa entregó Su vida, lo hizo por todos nosotros a la vez y nos dio la posibilidad de elegir ser libres. El día que eso sucedió, lo podemos identificar sin problemas, porque fue precisamente la fecha de Pesaj; ese día se firmó la salida de la esclavitud para todo ser humano que en el futuro decidiera hacer teshuváh (arrepentimiento) y se volviera a Yehováh.

Entonces, Pesaj nos provee la oportunidad de hacer memoria, no solo de la liberación de nuestros padres de la esclavitud en Egipto, sino también de hacer memoria de nuestra propia liberación porque al igual que ellos, también éramos esclavos en el mundo. Entonces, aunque no podamos identificar con certeza el día de nuestra propia liberación y adopción, sí podemos identificar el día en que tal cosa se hizo posible.

Eso es Pesaj; un día muy, pero muy especial, en el que narramos lo que sucedió en aquella época cuando Yehováh sacó a su pueblo con Su mano poderosa y en el que también podemos compartir con otros, cómo Él nos liberó con su mano poderosa de nuestra propia esclavitud.

No Temas Yehováh esta en control

No temas. Yehováh nos guía en estos tiempos de cambio


PATROCINADORES EXCLUSIVOS

Para acceder a este contenido, debe ser miembro de Club de Patrocinadores o iniciar sesión.

vayikra gpt

¿Qué representan los sacrificios de Levítico hoy? | | Los 5 tipos de “korbanot” y su aplicación espiritual

¿Qué tienen que ver los sacrificios antiguos con nuestra vida hoy?
La parashá Vayikrá nos presenta cinco tipos de korbanot que, lejos de estar obsoletos, siguen hablando poderosamente a nuestro corazón. Cada uno revela una dimensión distinta de nuestra relación con Dios: entrega total, gratitud, reconciliación, arrepentimiento y restauración. Descubre cómo estos antiguos rituales siguen marcando el camino hacia una vida espiritual auténtica.

Beautiful,Sky,Background,-,Sunset,Sunrise,Sky,With,Light,Clouds

Importancia de la Presencia de Yehováh en nuestras vidas

“Es imposible gobernar correctamente al mundo sin Dios y la Biblia”.

George Washington

Desde la creación del mundo, la Presencia del Creador ha sido la clave para la vida de la humanidad. Cuando Yehováh está presente, las cosas cambian. Su Presencia transforma, guía y da propósito. Sin Él, todo se vuelve vacío e incierto. La Escritura nos muestra numerosos ejemplos de cómo la Presencia del Altísimo hizo la diferencia en la vida de muchas personas. Hoy reflexionaremos sobre esto y sobre cómo Su Presencia debe ser el centro de nuestra vida, familia y comunidad.

Uno de los momentos más significativos en la historia de Israel fue cuando la gloria de Yehováh llenó el Tabernáculo en el desierto. Éxodo 40:34-35 se nos dice:

“Entonces una nube cubrió el Tabernáculo de reunión, y la gloria de Yehováh llenó el Tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el Tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Yehováh lo llenaba”.

Este evento marcó el inicio de una nueva etapa para Israel. La Presencia del Todopoderoso era su guía y seguridad. Cuando la nube se movía, ellos se movían; cuando se detenía, ellos también lo hacían (Éxodo 40:36-38). Sin la Presencia de Dios, Israel habría caminado sin rumbo en el desierto.

De aquí aprendemos que la Presencia de Yehováh debe ser nuestra brújula en la vida. Sin Su dirección, corremos el riesgo de perder el propósito y la paz que solo Él puede dar.

Así, a lo largo de las Escrituras, vemos historias donde la Presencia del Altísimo marcó la diferencia en la vida de las personas. 

Moisés entendió que sin Dios, no valía la pena seguir adelante. En Éxodo 33:15, él dijo: “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí”. Moisés sabía que sin Yehováh, Israel no tendría identidad ni éxito. ¿Cuántas veces intentamos avanzar en la vida sin buscar primero a Dios? Este versículo nos recuerda la importancia de depender de Él.

Cuando José fue vendido como esclavo en Egipto, todo parecía estar en su contra. Sin embargo, Génesis 39:2 dice: “Mas Yehováh estaba con José, y fue varón próspero”. A pesar de la adversidad, Yehováh estaba con él, y eso lo llevó al éxito. La Presencia del Todopoderoso en la vida de José lo sostuvo en medio de injusticias y pruebas, llevándolo a ser gobernador de Egipto. Esto nos enseña que, aun en tiempos difíciles, si Dios está con nosotros, podemos prosperar.

Daniel fue llevado cautivo a Babilonia, pero nunca estuvo solo. En Daniel 6:22, cuando fue lanzado al foso de los leones, él testificó: “Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones”. La Presencia de Yehováh lo protegió. Este pasaje nos recuerda que cuando Él está con nosotros, nada puede destruirnos.

En el Nuevo Testamento, la Presencia de Yehováh se manifestó nuevamente a través del Ruaj (Espíritu Santo). En Hechos 2:4, los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo y recibieron poder para predicar con valentía. La presencia de Yehováh les dio fuerza para transformar el mundo. Del mismo modo, hoy necesitamos Su Presencia para impactar nuestra comunidad.

No solo en la Escritura vemos cómo la Presencia de Yehováh cambia vidas. A lo largo de la historia, muchos líderes y personajes han reconocido la importancia de Dios en sus vidas.

Por ejemplo, George Washington, el primer presidente de Estados Unidos dijo en una ocasión “Es imposible gobernar correctamente al mundo sin Dios y la Biblia.” Él entendía que la Presencia de Dios debía guiar su liderazgo.

Los efectos de la Presencia de Yehováh

¿Es Yehováh el centro de nuestra vida? ¿O estamos viviendo de manera independiente, sin buscar Su presencia? Yeshúa dijo en Juan 15:5: “Separados de mí nada podéis hacer” .Esto significa que, sin el Padre, cualquier esfuerzo es en vano.

En nuestra vida personal: Si el Altísimo está con nosotros, tenemos paz y dirección. El Salmo 16:11 dice: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo”.

En nuestra familia: Un hogar donde Yehováh es el centro es un hogar bendecido. Josué 24:15 nos anima a tomar una decisión clara: “Yo y mi casa serviremos a Yehováh”. ¿Estamos edificando nuestra familia sobre la roca de Su Presencia?

En nuestra comunidad: La Presencia del Todopoderoso en nuestras comunidades transforma sociedades. Cuando los valores de Dios son el fundamento, hay justicia y paz. Proverbios 14:34 dice: “La justicia engrandece a la nación, mas el pecado es afrenta de las naciones”.

Conclusión

La Presencia de Yehováh es lo más valioso que podemos tener. Moisés, José, Daniel y los discípulos entendieron que sin Yehováh, la vida pierde sentido. La historia nos muestra que líderes que caminaron con Él dejaron huellas imborrables.

Hoy, tenemos la oportunidad de invitar a Yehováh a ser el centro de nuestra vida, nuestra familia y nuestra comunidad. No basta con saber de su existencia; debemos buscar Su Presencia diariamente. Como dice Santiago 4:8: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros”.

Oremos como lo hizo Moisés: “Señor, si Tu presencia no va con nosotros, no nos saques de aquí”, pues solo con Él encontraremos verdadero propósito, paz y dirección.

¡Shalom!


shutterstock_1299421846-Piloto

Seguir instrucciones: La clave de la protección

Hollywood nos vende la imagen de héroes rebeldes que logran sus propósitos desafiando y menospreciando a sus propios jefes y por el otro nos muestra a las personas respetuosas y obedientes, como débiles y pusilánimes.

Imagínate a un piloto que despega su nave por la pista que mejor le parece, y luego toma la ruta de su preferencia para llegar a su destino y, al llegar, aterriza usando la pista que se le antoje. No necesitamos ser profetas ni clarividentes para anunciar una tragedia.

Un piloto experimentado, sabe que debe obedecer cuidadosamente las instrucciones que le proveen desde las torres de control, para llegar a su destino protegiendo tanto su vida como las de sus pasajeros. En otras palabras, la obediencia del piloto es parte esencial de su profesión, aunque tal palabra no se use de manera explícita; es más: la vida de todos los demás en la nave, depende de las acciones de ese hombre.

La obediencia ha sido esencial para el éxito de aquellos que han dejado su huella en la historia. Pero la pregunta es: ¿obediencia a quién? ¿o a qué?

Yehováh, es la autoridad suprema

El libro del Éxodo, nos muestra cómo el líder del pueblo, Moisés, tuvo que ser entrenado durante 80 años, antes de estar listo para llevar a cabo la misión de su vida, que no solo sacaría a la libertad al Pueblo de Israel, sino para poner el fundamento de nuestra civilización.

Un buen ejemplo lo encontramos en los dos últimos capítulos del libro del Éxodo, por lo menos 18 veces aparece la expresión: “tal como Yehováh lo había ordenado a Moshe”, mostrándonos la clase de obediencia de este hombre.

A lo largo de todo el Antiguo Testamento, nos encontramos con innumerables historias de personas que fueron desobedientes y sufrieron las consecuencias de tal comportamiento; pero también hallamos hombres de principios y de fe, que fueron obedientes a los mandatos de Yehováh, llegando a ser instrumentos clave para llevar a cabo Sus propósitos.

En el Nuevo Testamento, nos encontramos con Shaul (Pablo), quien tuvo su propia experiencia dramática para aprender a obedecer la Palabra de Yehováh y se preocupó por enseñar a sus discípulos la importancia de seguir fielmente la Palabra.

A Shaul le fue revelada la triste y vergonsosa condición de los hombres en los últimos días:

Y debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles; porque los hombres serán egoístas, amigos del dinero, arrogantes, soberbios, difamadores, desobedientes a sus padres, ingratos, irreverentes, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, enemigos de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, y amigos de los placeres más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. Apártate de ellos.
2Timoteo 3:1-5

Somos testigos del cumplimiento de este pasaje

Actualmente, la palabra obediencia está muy desacreditada, principalmente porque por un lado, Hollywood nos vende la imagen de héroes rebeldes que logran sus propósitos desafiando y menospreciando a sus propios jefes y por el otro nos muestra a las personas respetuosas y obedientes, como débiles y pusilánimes.

Sin embargo, Yehováh siempre nos dará la libertad de tomar decisiones. Esto es claro cuando leemos Su Palabra, que nos motiva a tomar la opción correcta: obedecer sus Instrucciones.

Si bien Yehováh, como soberano absoluto, bien pudiera imponer sus decretos sin dejarnos alternativa, no solo nos da la posibilidad de decidir, sino que además nos da motivaciones para obedecer mostrándonos los beneficios de hacerlo y desde luego las terribles consecuencias de tomar la decisión equivocada.

De hecho Su Creación está organizada de acuerdo a Sus Leyes y Decretos por lo cual al informarnos de esas leyes, nos está dando el privilegio de sacar ventaja de ellas. Observa detenidamente los versos 7:11-15 del Libro de Deuteronomio, y detalla cuidadosamente las bendiciones que resultan de la obediencia.

Guarda pues el mandamiento, los estatutos y los decretos que hoy te ordeno ponerlos por obra. Porque sucederá que por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, también Yehováh tu Dios guardará contigo el Pacto y la misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará. Bendecirá también el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto y tu aceite, las crías de tus vacadas y el incremento de tu rebaño, en la tierra que Él juró a tus padres que había de darte. Bendito serás más que todos los pueblos, no habrá estéril ni impotente entre los tuyos ni en tu ganado. Yehováh desviará de ti toda enfermedad; jamás te enviará aquellas epidemias malignas como las de Egipto, que tú conoces, sino que las cargará sobre los que te aborrecen.

Reflexionemos:
Si algunas de estas bendiciones están ausentes en nuestras vidas, ¿será que la calidad de nuestra obediencia está comprometida?

La OBEDIENCIA no es solamente un asunto externo. Yeshúa nos mostró claramente cuál debería ser nuestra actitud al obedecer, buscando no solo cumplir externamente la letra de la Toráh, sino descubriendo su espíritu para que nuestra obediencia sea perfecta.


Outdoor,Photo,Of,A,Group,Of,People,Af,Ancient,Middle

Estamos construyendo la Casa de Yehováh

De la manera que se construyó el Tabernáculo con el aporte del pueblo, hoy Yehováh sigue dando oportunidad a sus hijos de aportar para construir Su Casa.

En la porción de Éxodo 35.1-38.20, hallamos que al pueblo de Yisrael le fue ordenado:

“tomar una ofrenda (Terumah) para Yehováh, de todo aquél que tenga corazón generoso”.

Esto nos permite pensar que hay personas mezquinas que prefieren retenerlo todo para sí mismas. Por eso, Yehováh dio al pueblo la opción de dar generosamente, pues quería solo lo que procediera de corazones agradecidos, de personas que valoraban lo que Él había hecho por ellas, fuera utilizado para el fabuloso proyecto de construir el Tabernáculo, el lugar de su morada.

Yehováh podría haber provisto milagrosamente todo lo que se requería; pero Él quiso dar participación a Su pueblo, logrando de esta manera que todos desarrollaran una identidad particular con el Tabernáculo y todo lo que había allí. La respuesta del pueblo fue tan generosa que más tarde, Moshé tuvo que enviar un mensajero (pregón) por todo el campamento diciendo:

¡Ni hombre ni mujer prepare más material para las ofrendas del santuario! así se impidió al pueblo, ofrecer más.  Éxodo 36:6

Shaúl (Pablo), en el Nuevo Testamento, se refiere también a la manera en que los seguidores de Yeshúa debiéramos dar igualmente:

Pero esto digo: El que siembra escasamente, cosechará escasamente; y el que siembra abundantemente, cosechará abundantemente.
Cada uno dé, como propuso en su corazón; no por tristeza o por obligación, porque Yehováh ama al dador alegre.
Y poderoso es Yehováh para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que teniendo en todo tiempo siempre todo lo necesario en todo, abundéis para toda buena obra.  2 Corintios 9:6-8

De la manera que se construyó el Tabernáculo con el aporte del pueblo, hoy Yehováh sigue dando oportunidad a sus hijos de aportar para construir “Su Casa”, es decir Su asamblea, su congregación. Aquí no hablamos de edificios sofisticados con los mejores avances de tecnología y capacidad para albergar a miles, no. Cuando hablamos de la Casa de Yehováh, hablamos de personas; de las piedras vivas que lo componen. Y es que mientras estemos en este mundo, aunque no seamos de él, son necesarios recursos financieros para hacer posible alcanzar, enseñar y ayudar a otros a caminar por la senda estrecha de la obediencia a la Toráh. Los hijos de Yehováh tenemos la oportunidad y la responsabilidad de aportar con corazón generoso y alegre, para que Su Palabra se extienda y alcance a aquellos que Él ha determinado que serán los herederos de la Salvación provista por Yeshúa.