Aunque no es una celebración ordenada en la Torá escrita, es una tradición desarrollada por el pueblo judío con el fin de celebrar la centralidad de la Palabra en la vida espiritual de Israel.
¿Qué es Simjat Torá?
Simjat Torá significa literalmente “gozo de la Torá”. Es una celebración tradicional judía asociada con la conclusión y el reinicio del ciclo anual de lectura pública de la Torá.
No es una Fiesta ordenada en la Torá ni encontramos en las Escrituras un mandamiento de celebrar este día. Su desarrollo es posterior y está relacionado con la práctica judía de leer públicamente toda la Torá siguiendo un ciclo establecido.
Sin embargo, el principio que expresa —regocijarse en la Instrucción de Yehováh y mantenerla continuamente delante del pueblo— está profundamente arraigado en las Escrituras.
¿Cuándo se celebra?
Sheminí Atzeret, el “octavo día de asamblea”, sí está establecido en la Torá (Levítico 23:36, 39; Números 29:35–38). Simjat Torá, en cambio, es una celebración tradicional posterior que llegó a asociarse con ese día.
En Israel, Simjat Torá se celebra el día 22 del séptimo mes, coincidiendo con Sheminí Atzeret.
En las comunidades judías tradicionales de la diáspora, Simjat Torá se celebra el día 23 del séptimo mes, al día siguiente de Sheminí Atzeret.
Esta distinción es importante: Sheminí Atzeret procede de la Torá; Simjat Torá es una tradición desarrollada posteriormente.
El fundamento espiritual: gozo por la Torá
Aunque Simjat Torá no se menciona en la Torá, el principio de regocijarse en la Instrucción de Yehováh aparece repetidamente en las Escrituras:
¡Oh, cuánto amo yo tu Torá! Todo el día es ella mi meditación. (119:97)
Sino que en la Torá de Yehováh está su delicia, y en Su Torá medita de día y de noche. (1:2)
Los mandamientos de Yehováh son rectos, que alegran el corazón (19:8)
Libro de los Salmos
Estas palabras no describen una obligación vacía, sino una relación profunda con la Instrucción divina: amor, deleite y gozo.
¿De dónde surgió esta tradición?
La lectura pública de la Torá tiene raíces bíblicas. Moshé ordenó que, cada siete años, durante Sukkot, la Torá fuera leída públicamente delante de todo Israel:
Reunirás al pueblo, varones, mujeres y niños… para que oigan y aprendan, y teman a Yehováh vuestro Elohim, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta Torá.
Deuteronomio 31:12
Sin embargo, el ciclo anual de 54 porciones no fue establecido por Moshé ni ordenado en la Torá.
Históricamente existieron diferentes sistemas de lectura. En la tierra de Israel se utilizó durante siglos un ciclo que podía extenderse aproximadamente tres años, mientras que en Babilonia se desarrolló un ciclo anual. Con el tiempo, el sistema anual llegó a predominar y su conclusión quedó asociada con Simjat Torá.
Esto nos permite apreciar el valor de la tradición sin confundirla con un mandamiento de Yehováh.
El ciclo anual de lectura
En el ciclo anual tradicional, la Torá —los cinco libros de Moshé— está dividida en 54 porciones llamadas parashot (parashá, en singular).
Dependiendo de la configuración del calendario de cada año, algunas porciones pueden leerse juntas para completar todo el ciclo.
En Simjat Torá se concluye la última porción, Vezot HaBerajá (Deuteronomio 33:1–34:12), que contiene las últimas bendiciones de Moshé sobre las tribus de Israel y concluye relatando su muerte.
Inmediatamente después se comienza nuevamente con Bereshit, desde Génesis 1.
Este gesto expresa una hermosa idea:
Llegar al final de la Torá no significa haber terminado de estudiarla; significa estar preparados para comenzar de nuevo.
¿Cómo se celebra?
Las prácticas actuales de Simjat Torá son tradiciones judías y no instrucciones establecidas en la Torá. Entre las costumbres más conocidas encontramos:
- Sacar los rollos de la Torá del arca.
- Realizar procesiones, conocidas como hakafot, acompañadas de cantos y danzas.
- Tradicionalmente se realizan siete hakafot.
- Leer la conclusión de Devarim y comenzar inmediatamente Bereshit.
- Honrar a miembros de la comunidad con lecturas especiales, entre ellas el Jatán Torá, asociado con la conclusión de la Torá, y el Jatán Bereshit, asociado con el comienzo de Génesis.
- Incluir especialmente a los niños, con cantos, banderas y celebraciones.
- Compartir un ambiente de alegría comunitaria alrededor de la Torá.
Estas costumbres pueden tener un profundo significado para quienes las practican. Pero debemos mantener clara la distinción entre una tradición que celebra la Torá y un mandamiento dado por Yehováh en la Torá.
Entonces, ¿debemos celebrar Simjat Torá?
Puesto que Simjat Torá no es una celebración ordenada por Yehováh, no debemos presentarla como un mandamiento ni imponerla sobre otros creyentes.
Pero reconocer que se trata de una tradición no significa que debamos despreciarla.
Regocijarnos por la Torá, leerla públicamente, enseñarla a nuestros hijos, meditar en ella y regresar continuamente a sus palabras son principios profundamente bíblicos.
Podemos, por tanto, apreciar la hermosa idea que expresa Simjat Torá —terminar para volver a comenzar— sin confundir una tradición desarrollada por los hombres con uno de los tiempos señalados que Yehováh estableció en Su Torá.
¿Y qué de quienes seguimos a Yeshúa, el Mesías?
Para quienes seguimos al Mesías Yeshúa, el amor por la Torá adquiere además una dimensión especial.
Yeshúa vivió en obediencia a Su Padre, enseñó las Escrituras y declaró claramente:
No penséis que he venido para abrogar la Torá o los Profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
Mateo 5:17
Y Yojanán presenta a Yeshúa como la Palabra hecha carne:
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros…
Yojanán (Juan) 1:14
Yeshúa no vino a desechar la Torá. Por el contrario, llamó a sus discípulos a caminar en obediencia a Su Padre.
Por eso, quienes seguimos a Yeshúa tenemos razones aún mayores para valorar, estudiar y vivir la Instrucción de Yehováh, teniendo siempre cuidado de distinguir entre lo que nuestro Padre ordenó y las tradiciones que los hombres han desarrollado alrededor de Sus mandamientos.
Un llamado constante a leer y vivir la Torá
Las Escrituras nos llaman repetidamente a mantener las palabras de Yehováh delante de nosotros:
Estas palabras que Yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón… las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino…
Devarim 6:6–7
Al rey de Israel se le ordenaba:
Escribirá para sí en un libro una copia de esta Torá… y la leerá todos los días de su vida.
Devarim 17:18–19
A Yehoshúa se le dijo:
No se apartará de tu boca este libro de la Torá, sino que meditarás en él día y noche…
Josué 1:8
Y respecto a la lectura pública:
Reunirás al pueblo… y leerás esta Torá delante de todo Israel, para que oigan y aprendan.
Devarim 31:11–12
Finalmente:
El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Elohim y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre.
Eclesiastés 12:13
Reflexión final
Simjat Torá nos deja una imagen sencilla pero poderosa: llegamos al final de Devarim y, en lugar de cerrar el Libro, regresamos inmediatamente a Bereshit.
Porque nadie termina de aprender la Torá.
Cada lectura puede mostrarnos algo que antes no habíamos visto. Cada generación necesita volver a escuchar sus palabras. Y cada uno de nosotros necesita regresar continuamente a la Instrucción de nuestro Padre, no para añadirle cargas humanas, sino para aprender a caminar conforme a Su voluntad.
Podemos reconocer que Simjat Torá es una tradición y, al mismo tiempo, abrazar plenamente el principio que expresa:
Terminamos de leer la Torá para volver a comenzar.
¡Oh, cuánto amo yo tu Torá! Todo el día es ella mi meditación.
Salmos 119:97